lunes, 24 de noviembre de 2014

Cronica sajona: El sotano de Mitra

Los Matatrols discuten largo y tendido como proceder.  Finalmente deciden recurrir a  Hvit la vidente para confirmar sus sospechas y encontrar los focos del hechizo. Hvit utiliza su cuenco de madera tallada de vidente, lo llena de agua que fluye de la colina de la villa.  Y en el agua ve los tres ritones que los PJ encontraron en el sótano de la villa en Alfheim. Y que ese encuentran en lugar oscuro y húmedo...

Todo parece indicar que el lugar que buscan es el subterráneo de la antigua villa el mithraeum.  Asi que ascienden la colina, y con suma cautela, avanzan hasta el antiguo atrio del templo del dios Mitra.

Poco tiene la estancia en ruinas de la magnificencia de su versión en el otro lado. Apenas algunos fragmentos descoloridos de los magníficos frescos que narraban las hazañas del joven dios.  Tras revisarlo, empiezan a descender, a la luz trémula de una tea de pino, por las deterioradas escaleras hacia el antiguo lugar sagrado. Wuldric el lacustre encabeza la marcha, y es por tanto el primero que descubre el nuevo aspecto del lugar. No se trata de una gran estancia diáfana, como la que vieron en la villa de Artorio Casto. Una serie de pequeños cubículos parecen llenarlo. Algunos de los Matatrols siente un escalofrió, como si alguien hubiera caminado sobre sus tumbas. Oswulf el berserk toma su gran hacha y destroza la puerta de los cubículos. Dentro hay un cadaver momificado, vestido con la armadura y las armas de un guerrero sarmata. Un cadaver que abre unos ojos de un amarillo enfermizo y le  devuelve la mirada...