jueves, 25 de febrero de 2016

Seres Extraños: Medianos y Morros Verdes (Yrth III y IV)

Una semana despues, los PJ continúan explorando los alrededores de. A un día de marcha encuentran un vado sobre el rió, al que empiezan a llamar Nuevo Ebro. Junto al vado encuentran restos de una fogata y un minúsculo trozo de papel. Investigaciones más pormenorizadas de los rastros revelan que la fogata la encendieron tres individuos, bien armados y que mataron una ardilla , al parecer solo por el placer de hacerlo. Con estas noticias vuelven al torreón, Allí Ruy examina con calma el fragmento de papel y constata dos cosas: que se trata de vitela, un pergamino hecho con piel de cordero, y que tiene un carácter latino inscrito.

Cuando llevan estas noticias al merino este les ordena volver al vado y tratar de averiguar quien encendió la fogata. Los PJ siguen el rastro durante varios días. Isaias tiene un mal encuentro con una víbora, pero finalmente el rastro acaba llevándoles hasta tres criaturas. Tres seres humanoides, vestidos de cuero y acero, con pieles de un color verde grisáceo, ojos rojos sin pupila, hocicos porcinos y enormes caninos. Ellos los llaman Morros Verdes, pero seguro que a vosotros se os ocurre otro nombre pare ellos.

Ni cortos, ni perezosos los PJ atacan a estas criaturas, matando a dos y capturando viva a la tercera. Descubren para su horror que tienen con ellos nada más y nada menos que un ejemplar del Evangelio según San Lucas, del que van arrancando paginas para usarlas como yesca para encender sus fogatas. Al libro solo le faltan unas pocas paginas, pero esta claro que no es el primero que usan para este menester. Y sobre todo,  ¿de donde ha salido un libro en latín, encuadernado al estilo de Silos?.

Aunque se lo llevan hasta Robleda, el prisionero no parece servir de gran cosa. Parece estúpido, violento y sucio. Para la mayoría de los castellanos esta claro que es un demonio, "un infante de Satanás" lo llama el Padre Federico. Durante las dos siguientes semanas sus homilías suben de tono y advierte a su rebaño de mantenerse en guardia contra el Maligno y sus tretas.

Al final de este periodo, un gran tumulto se produce en la ribera del rió, donde se ha talado el bosque para lograr el doble objetivo de tener madera y despejar un camino hasta el agua. Allí las mujeres del pueblo lavan la ropa y son ellas las que han empezado a gritar y pedir ayuda.

Lo que encuentran allí es un cuerpo que la corriente arrastra rió abajo. Por el tamaño debe ser un niño, y todas las madres del pueblo llaman a sus hijos preocupadas por su bienestar. Los PJ forman una cadena humana para recuperar el cuerpo de las aguas. Consiguen alcanzarlo y llevarlo hasta la orilla. Allí Jimena constata que se trata de un cadáver, y pese a las primeras apariencias, no se trata de un niño o un enano (enano como Tyrion Lanister, no como Gimli). Esta proporcionado como un adulto, tiene orejas acabadas en punta y pies lanudos.

Como ya es habitual, el merino encarga a los PJ que se ocupen de investigar el asunto. Les permite equiparse en su armería con lanzas y armaduras de cuero, y guiados por Isaias se ponen en marcha hacia el vado que descubrieron hace un par de semanas.  A ellos se unen dos nuevos fichajes, un albañil itinerante llamado Aitor y un trovador vagabundo.Tras cruzar el vado, buscan rastros de la criatura ("Mediano", le llama Ruy) y la encuentran junto a un acantilado que se alza sobre el rió.

Gracias a sus habilidades de Montaraz, Ruy reconstruye la escena. Tres individuos persiguieron al mediano hasta aquí, y antes que caer en sus manos, esté prefirió arrojarse al rió. El rastro de los perseguidores indica claramente que son tres morros verdes. Siguen el rastro hasta sorprenderlos y atacarlos con saña. Aunque uno de ellos es especialmente grande y duro de pelar los aventureros lo despachan rápidamente. Entre las cenizas de su fogata descubren algo espantoso: los restos de una pierna humana (en realidad, mediana) devorada.

El implacable sabueso Isaias continua tras el rastro, en busca de la guarida de los diabólicos morros verdes. Sin embargo, son ellos los que los encuentran primero, y tratan de tenderles una emboscada. Por un momento los PJ lo pasan mal, los morros verdes les lanzan una andanada de flechas y cuando tratan de ocultarse tras los arboles una versión de cuatro varas de altura y piel amarillenta de estas mismas criaturas trata de arrearles con una cachiporra enorme. Y consigue acertarle a Jimena, fisurandole un par de costillas.

Pero pronto se vuelven las tornas. Una serie de rayos de tormenta enviados desde las manos de Ruy abaten a varios morros verdes, y sotre todo, achicharran de pies a cabeza al enorme ogro de la cachiporra. Los demás aventureros despachan a los restantes enemigos, sin darles oportunidad de escapar.

Siguiendo el rastro de el numeroso grupo, los castellanos encuentran la guarida de estas criaturas, una gruta en la ladera de una colina boscosa. Allí descubren enjaulados a una veintena de medianos, hombres mujeres y niños. Una de ellos, una mujer de mediada edad esta en otra jaula, atada y amordazada.

Cuando la liberan, descubren que tambien es una adepta del Arte y que conoce un hechizo que le permite hablar y entender cualquier lengua, se presenta como Dara Montespino, matriarca de su aldea. Hace un par de semanas una fuerte tormenta callo sobre ellos y cuando termino, descubrieron que se hallaban en un lugar distinto al que ocupaba su aldea antes de la tormenta. Pronto se dieron cuento de que no estaban ni siquiera en su mundo, Lorendil. Una noche, unas criaturas crueles y brutales cayeron sobre ellos y los trajeron hasta este lugar, y empezaron a devorarlos uno a uno.

Mientras unos hablan con Dara, otros se dedican a registrar el lugar. Jimena encuentra una magnifica daga, de hoja curva y azulada. La empuñadura es de marfil primorosamente trabajado con motivos de plantas y flores, con rubíes engastados.

Ruy encuentra algo aún mas valioso, nada menos que siete libros de diversas materias, seis de factura similar al que ya encontraron: paginas de vitela, encuadernado y miniaturas que recuerdan al estilo de Santo Domingo de Silos... Pero el septimo es diferente, en realidad no es ni un libro propiamente dicho, es un volumen pequeño, lleno de anotaciones en.. ¡¡román paladino!!. Parece ser el diario de un monje, la primera fecha es 14 de octubre de 1087, aunque faltan paginas. Los primeros parrafos que lee Ruy hablan del encuentro entre la comunidad monacal y unos seres llamados elfos.

Pero no hay tiempo que perder, los PJ abandonan el lugar rápidamente, no sea que los muertos tengan amigos. Dudan que hacer con los prisioneros, pero Dara, que tiene el don de la palabra y un gran carisma innato, les convence de que la lleven frente al Merino, que ella le convencerá de que acoja a su gente.

Y así lo hace, para sorpresa de los PJ, la pequeña dama consigue persuadir al Merino Garcia de que acoja a su gente en su comunidad. ¿Sera una buena o mala idea?.

jueves, 28 de enero de 2016

Grifos, Oso Buhos y quien sabe que mas. (Yrth II)¡

Seguimos con las historias de una aldea castellana en Yrth tras una larga interrupción.

Las buenas gentes de Robleda de Ebro se reponen pronto de la impresión. Son gente de frontera, acostumbrada a enfrentarse a situaciones duras y peliagudas. Lo primero siempre es el ganado, riqueza y sustento de la comunidad. El merino ordena a los pastores llevar a los rebaños a los pastos que parece haber al norte, apostando centinelas en lo alto de la torre para vigilarlos.

Isaias, el pastor hebreo, decide confiar sus ovejas a su primogénito Ismael. El no puede ocuparse del rebaño porque el merino le ha encargado conducir a un grupo a explorar las riberas boscosas del rió que quedan al sur del otero. A la partida por el liderada se unen los siguientes individuos:

  • Rui Munio: según el es un "Participer Artis", según el resto es un brujo
  • Jimena: Es la herborista y curandera del pueblo.
  • Iker: es un minero vascón, miembro destacado de la milicia.
  • Rodrigo Pelaez: un mercenario al que la tormenta ha sorprendido en Robleda.
Según descienden por las colinas, ya empiezan a ver cosas raras. Iker , con su ojo de minero, se percata de la peculiar orografia del terreno,  parece como si un fragmento de terreno acabara de insertarse sobre otro, de manera burda y brusca, como si un gigante furioso hubiera arrancado un fragmento de colinas y lo hubiera insertado caprichosamente en otro terreno radicalmente diferente.

Las sorpresas no cesan, nada mas llegar al lindero del bosque, Isaias percibe que este es un bosque cerrado y extraño, como si nunca hubiera sido hollado por pie humano. Jimena, la curandera, ve mucho más. Las plantas y arboles aparentemente familiares no son como las que crecen cerca del pueblo, incluso algunas son totalmente nuevas. Su entusiasmo tiene al grupo un rato parado en el lindero, mientras va de descubrimiento en descubrimiento. Es tiempo bien aprovechado, no obstante, ya que entre otras cosas ha encontrado un par de prometedoras especies de tubérculos.

Finalmente se adentran en la salvaje floresta, y tras un rato llegan al rió, que resulta ser ancho y caudaloso. Y, sorpresa, tambien estar lleno de salmones, que saltan y brincan corriente arriba. Tan alto saltan que Isaias puede abatir uno de un golpe de su honda.
¡¡A LA CAZUELA!!
Como ya es la hora de comer, lo asan sobre unas piedras calientes y lo condimentan con algunas de las hierbas recogidas por Jimena. Tras reposar la pitanza, se ponen en marcha de nuevo para terminar de reconocer la rivera del río. En ello están cuando un chapoteo continuado los alerta.

Por gestos, Isaias ordena a todos detenerse, pero Iker no le hace caso y se sube a un árbol para ver que ocurre. Desde lo alto ve un oso que se ha colocado en un lugar estratégico del rió para capturar a los salmones que lo remontan. Pero cuando el oso captura un gran ejemplar, y alza la testa para tragárselo de un solo bocado, Iker se queda ojiplatico al ver que el "oso" tiene testa de ave rapaz.
¡¡Que feo es el muy hideputa!!
Sigiloso como una ardilla, Iker desciende del árbol y comparte lo que ha visto con sus compañeros y cada uno da su opinión. Jimena cree que es el producto de la copula entre una rapaz gigante y un oso (esto creía la ciencia del siglo XII), Rui recuerda una antigua historia de las hadas, que habla de como un hechicero quería crear un grifo, pero su inútil criado en lugar de un león y un halcón, le trajo un oso y un búho para realizar su portento.

Isaias decide darse la vuelta e informar al merino de lo que han visto.  Cuando han salido del bosque y empiezan a ascender la colina, de detrás de esta surge una enorme bestia voladora, con cuerpo de león y alas y cabeza de águila. El grifo, pues tal es, lleva entre sus garras una oveja recién muerta, y vuela demasiado alto para que los PJ puedan atacarle.

La visión de la oveja recién muerta ha llenado la cabeza de Isaias de bíblicas referencias sobre primogénitos ofrecidos en sacrificio, así que sube colina arriba tan rápido como puede para asegurarse de que Ismael se encuentra bien. Los demás le siguen a velocidad mas razonable, aunque tambien apresuran su paso.

Cuando llegan a las cuevas, el merino esta rodeado de pastores y notables que discuten como enfrentar a la bestia. Don Garcia decide sacrificar una oveja y llenarla de veneno para ver si la criatura se la come y fenece de esta guisa. Para ello arrambla con las existencias de venenos "solo para uso medicinal y contra plagas" de Jimena.

El noble se muestra muy interesado por los descubrimiento del grupo aventureros, especialmente de una abundante fuente de alimentos en forma de salmones, pero para que la gente pueda pescar en paz, alguien debería matar al oso ese con cara de cernícalo o lo que sea. Así que invita a los PJ a equiparse en la armería  y marchar contra la bestia.

Así que al día siguiente al amanecer, todos los PJ cogen una lanza  y marchan a por el monstruo. Isaías pide tambien un arco, pero le dicen bien claro que ni en sueños le van a dar dos armas a un judío.

Ya equipados los PJ marchan contra el osobuho y encuentran rápidamente sus huellas, y empiezan a acecharlo. Sin embargo, es la criatura la que ataca primero, surgiendo de entre la maleza. Un rayo de luz cegadora de Rui es el primero en dañar a la criatura, y luego las lanzas la rematan. Cuesta acabar con el bicho porque el pellejo lo tiene bastante duro, pero no consigue herir a ninguno de los aventureros.

Muerta la criatura, la despellejan y la trocean para transportar sus restos hacia las cuevas, con idea de hacerla en estofado. Cuando empiezan de nuevo a subir la cuesta, puntual como un reloj, el grifo sale volando tras la cima como el día anterior. Pero algo ha cambiado, su vuelo es errático y titubeante, un grupo de arqueros le dispara desde la torre, y de la entrada de las cuevas surge un grupo de lugareños en su persecución, armados con armas improvisadas y aperos de labranza, en plan comunidad de vecinos enfrentada al mal. 

Los PJ tambien quieren sangre y salen corriendo hacia el híbrido, que ha caído al suelo. Escupe sangre por la boca, y el pelo y las plumas se le están cayendo a puñados. Sin mas ceremonia consiguen rematarlo antes de que llegue la cuadrilla del linchamiento, con el merino y el cura al frente.

No obstante, Don Garcia no duda en atribuirse la muerte de la bestia, mientras Fray Federico entona el Tedeum

sábado, 14 de noviembre de 2015

Me parece que ya no estamos en Castilla, Jimena. Savage worlds en Yrth (I)

...et acontecio tambien en dicho año de nuestro señor de 1111 que en la Noche de Difuntos desaparecio por completo el pueblo de Robleda de Ebro en el curso alto del mismo rio, et el otero junto a la que se levantaba fue desaparecido tambien, et el rio se desbordo cubriendo el hueco dejado, creando un pantano ponzoñoso et maldito [...] et nada se volvio a saber del merino Garcia Fernadez et de sus gentes, mas algunos dicen que el Diablo llevose el pueblo todo al mismisimo Infierno...

Cronicon de Oña.

La Noche de Difuntos habia llegado llena de sinistros presagios a Robleda de Ebro; la leche se habia agriado, se habia visto a las ratas huir del pueblo en gran numero y finalmente, se habia desencadenado una gran tormenta.

Aterrorizados por todo ello, y temiendo ser ahogados durante la noche en sus chozas por una riada, habian acudido a sus lideres temporal y espiritual. El merino y el parroco, ya fuera por compartir los temores de la plebe, ya para evitar desordenes, tocaron las campanas y condujeron a los habitantes de robleda a las cuevas del cerro sobre el que se hallaba la torre del merino.

Junto a los locales se refugiaron algunos forasteros a los que el caos habia atrapado en el camino: unos sospechos mercaderes judios (los judios siempre son sospechesos), siete peregrinos francos camino de Compostela y un trovador provenzal.

Segun avanzaba la noche, la tormenta se torno mas violenta, y empezaron a verse cosas fuera de lo comun. Los rayos tornaban de colores, a veces eran bermejos o verderones, no solo blancos y azulados, y resonaban con tonos siniestros.

De repente, algo cambio, nadie sabia que exactamente, pero fue como si el eje del mundo hubiera desaparecido por un instante para ser despues reemplazado por otro distinto. Muchos perdieron el equilibrio y se golpearon contra muros, suelos e incluso techos.

Algo habia cambiado. Algo fundamental, pero no lo supieron hasta que llego el alba. Al salir de su refugio subterraneo, los habitantes de Robleda descubrieron que el mundo ante ellos no era el que habian dejado atras...

El pueblo de Robleda de Ebro:

Robleda es un pueblo del alto ebro, dedicado sobre todo a la ganaderia lanar. Su poblacion es fundamentalmente castellana, aunque hay minorias de repobladores vascones, francos y judios.

  • Parroco: Federico.
  • Merino (gobernador): Garcia Fernandéz 
  • Poblacion: 600 habitantes
  • Grupos Etnicos: Castellanos 70%, vascones 15%, francos 10% y judios 5%.


Los PJs (de momento):

  • Isaias: es un pastor judio, que conoce estas tierras como la palma de su mano. 
  • Rui Munio: segun el es un "Participer Artis", segun el resto es un brujo
  • Jimena: Es la herborista y curandera del pueblo.
  • Iker: es un minero vascon, miembro descatado de la milicia.
Esto es todo de momento, ya nos ha costado lo nuestro quedar para empezar la saga de Yrth, a ver si ahora las cosas son mas regulares.

martes, 29 de septiembre de 2015

La Batalla de la Landa del Cuervo

La comitiva del rey de los gautas entra en tropel en Gauteborg, a la luz de las antorchas, ascienden por el escarpado sendero que lleva hasta el Salon de Hygelac. Allí, a la luz de las antorchas, el rey de los gautas reúne a su consejo de guerra guerra. Envía a su yerno Ecgtheow a reunir sus fuerzas entre los clanes del este, y manda mensajes a sus demás súbditos, en especial al poderoso jarl Knut de las marcas del este.

Mientras el rey se halla así ocupado, los bravos beorlingas deciden secundarle en su contienda con el pérfido ynlingo. Reducen la tripulación de sus barcos al mínimo imprescindible y arman al resto de sus hombres, recurriendo a sus ahorros personales para equiparlos bien de cara a la batalla con los guerreros de Svitjod.

Así pertrechados se unen a las tropas del rey de los wedras, y marchan juntos al encuentro de la horda sueca. Los dos ejércitos se encuentran en un páramo al sur del bosque de los cuervos, al que los lugareños llaman la Landa del Cuervo.

El ejercito gauta llega desde el sur, sin tiempo para agruparse. El rey Hygelac con unos mil hombres llega desde el sur,  Ecgtheow llega por el suroeste con unos 500 hombres, pero un rió le impide reunirse con su suegro. Por ultimo, el jarl Knut llega desde el sureste con otros 500 hombres. Los PJ no consiguen identificar las enseñas de los suecos, pero si se percatan de una extraña nube de niebla que se cierne sobre el lindero del bosque, en lo que seria su flanco izquierdo.

 Los suecos soplan sus cuernos de batalla y su formación central avanza. Y en su flanco derecho el enigmático banco de niebla avanza y se sube a lo alto de las colinas. Por su parte los gautas avanzan una de las unidades de su flanco izquierdo para tratar de tomar el único vado sobre el rio. Los beorlingas consiguen ver las enseñas del cuerpo central del ejercito enemigo y distinguen que lleva los pendones de Ottar, el hermano del rey Egil y su jefe de guerra.
 El siguiente movimiento de los suecos consiste en avanzar su ala izquierda, formada por tropas de élite que llevan el estandarte del príncipe heredero, Aali. En su flanco derecha, la masa de niebla avanza y se aclara mostrando a un enorme hrimthur, un gigante de hielo de 30 pies de alto.
El jotum llega al rio, y este se congela a su paso. Cruza el vado y ataca a las fuerzas de Ecgtheow  y las hace retroceder hasta lo alto de una colina.
Sin embargo en su flanco izquierdo los suecos sufren un serio revés. Su ataque contra el enemigo se encuentra con una embosca y se ve desarticulada. Como consolación consiguen expulsar a las fuerzas beorlingas de la colina que habían ocupado.
Los gautas y sus aliados sajones contraatacan sin dar respiro y su flanco derecho destroza al flanco izquierdo sueco y a sus unidades de elite.
A partir de este momento se produce un duro y prolongado combate en el centro del campo de batalla, en el que los beornlingas lo dan todo para que las fuerzas del rey gauta no se derrumben, incluyendo el sacrificio de sus propias hombres. Son muchos los jóvenes marineros sajones que no volverán a caminar por el sendero de las ballenas.


El enorme Jotum termina de aniquilar al flanco izquierdo gauta. Como punto final, el jotum alza en lo alto el cuerpo de Ecgtheow y lo quiebra a la vista de todos.

Finalmente el jotum avanza contra los últimos restos de las fuerzas gautas. El campo de batalla esta cubierto de cadáveres, el jarl Knut se ha acantonado en la colina que ha cambiado varias veces de mano a lo largo de la batalla y no muestra intención de bajar de ella. Las fuerzas suecas han rodeado al puñado de hombres que ha formado un anillo en torno al rey gauta.
Un halo de frió rodea al gigante de hielo. La hierba se cubre de escarcha a su paso y el frió penetra incluso a través de las pieles mas gruesas. A su vera lleva dos enormes osos blancos, de la misma raza de los que encontraron en aquel iceberg del Mar del Norte. Solo que estos son mucho mayores y llevan armadura.
Los beorlingas no dudan ni un parpadeo en colocarse entre los monstruos y el rey gauta. Soportan el frió, y las lanzas de hielo que este les arroja. Marek y Wulfric se colocan a los flancos conteniendo a los osos blancos, mientras que la feroz Rowena, armada irónicamente con una espada forjada por los propios gigantes, hace frente al coloso.
Los héroes consiguen aguantar un tiempo, pero la fuerza de la bestia es tal que se ven obligados a recurrir a su pesar a la ayuda de parte de la guardia del rey. Asi reforzados, consiguen acabar con los osos y Rowena inflinge tres heridas, una tras otra, al vástago de Ymir. La hoja se calienta en su mano y por un momento la espada mágica parece llenarse con la furia y el odio del dragón Smitgis, con cuyo aliento fue forjada.

Puede que el jotum lo sienta tambien, o simplemente tres heridas a manos de un mortal sean demasiado para él. En cualquier caso vuelve a invocar las niebla helada en torno a si y abandona el campo de batalla abandonando en él su honra. Al ver huir así a su monstruoso aliado, los suecos pierden el coraje y abandonan el campo de batalla. La invasión del rey Egils ha fracasado.

miércoles, 17 de junio de 2015

El Pais de los Gautas

Tras terminar sus negociaciones con el rey de los jutos, los beorlingas ponen proa hacia el norte, para girar luego hacia el este, surcando el Skagerrak, hasta llegar a las costas de los gautas.

Pero cuando se acercan al país de los wedras, el cielo se oscurece de repente, destella un relámpago, y del oscuro océano surge una enorme serpiente marina, mitad pez,mitad reptil,  Con sus  poderosos anillos envuelve a la Lagrimas de Freyja  haciendo a sus maderos crujir y gemir. La criatura es enorme, sus escamas negras como la noche, sus ojos brillan como ascuas en el cielo oscurecido y sus fauces parecen ansiar devorar el mundo.

Mas la bestia, acaso progenie de la mismisima jormurgard, no consigue su propósito al primer embite. La pericia del navegante Sven consigue salvar al barco, mientras Marek  y Rowenn luchan sin tregua contra la bestia, hiriéndola una y otra vez hasta que el agua de la batalla  mana de los surcos de la guerra y el abrazo de la serpiente marina se suelta, hundiéndose su inmenso cuerpo en el negro piélago.  No antes, eso si, de que Sven le corte la cabeza con intención de usarla para decorar el navío. No obstante, Wulfric le convence de que no lo haga, ya que los gautas podrían tomarse a mal que unos extranjeros llegaran a sus tierras con un trofeo así en  su proa.

Los mencionados gautas, o wedras como los llaman tambien los escaldos, no reciben bien en
principio a los forasteros cuando embarrancan sus naves en la playa. Son tiempos de sospechas y cautelas, los habitantes de la costa vieron el día anterior como el cielo se volvía negro de repente en pleno verano, y un guardacostas les somete a un severo interrogatorio antes de acompañarlos hacia Gauteborg, la capital de los gautas occidentales, donde reina Hredel.

El salón del rey gauta se alza en lo alto de un peñasco, y a sus pies ,en círculos concentricos, se agrupan las moradas de sus súbditos. Una empalizada rodea todo el recinto y los PJ entran en ella por una puerta decorada con tallas de serpientes, cuervos y gigantes. La comitiva asciendo por las calles de tierra , contemplada por ojos inquisitivos, hasta llegar al salón de Hredel. Traspasadas sus puertas, el chambelán les ruega que esperen en el vestíbulo mientras el rey acaba con la audiencia previa.

Mientras así aguardan, escuchan una gran algarabía de maullidos y gritos, tras la cual entran en tromba en el vestíbulo desde una puerta lateral dos enormes gatos en estampida. En pos de ellos viene un niño vestido con armadura de cuero, portando espada y escudo de madera. "¡¡No huyais malvados trolls!!", grita el chaval, mientras su persecución lo lleva a chocar contra Sven, causándole graves magulladuras, y es que el rapaz tiene mucha mas fuerza de la que seria de esperar en alguien de su edad.  Interrogado sobre su identidad el niño responde:

¡¡YO SOY¡¡:¡¡¡BEOOOWULF!!!!

En efecto se trata del héroe que algún día se hará famoso en todo el Norte, en el tiempo en que vivía acogido en la corte de su abuelo. De hecho la reina gauta entra inmediatamente despues del grito de su nieto y se lo lleva cogido por la oreja, riñéndole por molestar a las visitas.

Las puertas de la sala del trono se abre poco despues y los PJ penetran en ella. Hredel es un
hombre ya anciano pero que aún mantiene la espalda recta sobre el trono, tanto en sentido literal como figurado.  Junto al rey están su hija Fredhild, su yerno Ecgtheow (los padres de Beowulf) y su hijo y heredero Hygelac.

El rey escucha con paciencia a los eotenbanum mientras narran el propósito de su viaje. Sus hijos intervienen de vez en cuando en la conversación, produciéndose cierto rifirrafe entre Fredhild y Hygelac cuando el príncipe heredero hace referencia a que las únicas victorias de la reina Jorun se han producido en el lecho, a lo que su hermana le responde de forma mordaz.

Cuando les da la replica, el rey gauta les expone su situacion. El rey de los suecos, Egil el ynlingo, se prepara para hacerles la guerra. Egil es un hechicero tan poderoso como maligno, y el ataque de la serpiente marina parece ser obra suya. En las circunstancias presentes, deben comprender que necesita a todos sus guerreros, incluso a los exiliados suecos y daneses. Pero sin duda los valerosos sajones están fatigados, mejor dejar los negocios aparte por un rato y disfrutar de una buena cena. Quizás el día siguiente, durante la cacería de jabalíes podrían buscar una solución.

Durante la cena, Marek deleita al joven Beowulf con la historia de un jovencito llamado David, que siendo solo un muchacho, fue ungido rey y aniquilo a un gigante con solo una pedrada de su honda.

Al día siguiente ,con la cabeza aun dándoles vueltas por la hidromíel trasegada la noche anterior, los PJ se suben a un caballo, cogen una lanza,  y se unen a la cacería. Por el camino, el príncipe Hygelac les cuenta que la floresta a la que se dirigen es conocida como el Bosque de los Cuervos, un lugar donde acostumbran a ocurrir hechos fabulosos. Se dice que al Tuerto le gusta caminar de vez en cuando por estos bosques, con la forma de un simple viajero mortal de edad avanzada.

Hygelac les propone una apuesta: a ver quien se cobra mas jabalíes en esta jornada. Durante el día de caza los beorlingas, guiados por Wulfric, solo se cobran un par de piezas, y cuando la partida se reúne al ocaso en un claro del bosque temen haber quedado perdedores, pero al parecer Hygelac ha tenido aún peor suerte. El rey Hredel obsequia a los ganadores con un cuerno de uro con bandas de oro, durante el festín que se celebra por la noche en el que quizás falte la caza pero no la hidromiel.

Cuando ya se han retirado a dormir, y la mayoria de los cazadores están durmiendo, durante la hora del lobo, los relinchos de los caballos despiertan a los durmientes. Algo ocurre con los animales. Súbitamente se recorta contra la negrura de la noche la figura de un corcel en llamas, que rodea cabalgando el campamento, encerrándolo en  un anillo de llamas.

Pero la criatura, a la que los Beornlingas identifican como Mara, Yegua Nocturna o Pesadilla [night-mare] no ha venido sola. Otras tres bestias de la misma clase cabalgan junto a ella desde el cielo nocturno. Dos se quedan en lo alto para atacar desde arriba, mientras la cuarta conduce a los caballos de los cazadores en estampida cruzando una y otra vez el claro para sembrar el caos.

Los Eotenbaum consiguen formar una defensa en torno al rey wedra, convocando junto a ellos a
muchos hombres desorientados. Así consiguen contener varios asaltos de las pesadillas. Entonces las criaturas cambian de táctica. Tres de ellas cabalgan por el aire ascendiendo hasta detenerse en lo alto, justo sobre los combatientes.  y relinchan al unisono. El relincho de las Pesadillas hace temblar de miedo a los más valientes. Los gautas huyen, abandonando a su rey. También los sajones parecen a punto de flojear, pero finalmente se mantienen junto a Hygelac, soportando varios embates mas de las maras. Wulfric consigue siempre intuir las maniobras de las bestias, y Sven y Marek consiguen proteger al rey de los asaltos, sufriendo terribles heridas al hacerlo.

Los crueles tajos de Ebola, la hoja de batalla de Rowen, diezman a los caballos controlados por la mara, pero no consiguen herirla. El agua de batalla fluye de los valeros eotenbanum y ya oyen abrirse ante ellos las puertas del walhalla, cuando las gautas, recuperado la hombría por las palabras del príncipe Hygelac y Ecgtheow. Consiguen desconcertar a las Pesadillas el tiempo suficiente para rescatar al rey y huir al interior del bosque.

Los frustrados demonios lanzan un ultimo ataque desde el cielo, que fracasa estrepitosamente entre las ramas de los arboles. Fracasado su vil propósito, huyen hacia el cielo occidental, lo mas lejos del alba que ya despunta por el este, trazando un surco de llamas en el cielo.

Más no son las únicas luces en el tapiz de la noche. Una tras otra se encienden las almenaras en las colinas de la frontera:  "Llamas en las colinas, el Fuego de la Guerra", pronuncia solemne el soberano gauta.

sábado, 23 de mayo de 2015

Cazadores de hombres

Tras los inquietantes hechos ocurridos en la anterior crónica, los Eotenbaum arriban por fin a costas conocidas. Se trata de las tierras del earl Hrolf de Frisia, un viejo conocida. La mañana amance fria y nublada, la bruma cubre las marismas con un manto blanco y espeso. Pese a todo, deciden confiar en su pericia marinera, no esperar a que levanten la niebla y navegar hacia el puerto frisio entre las brumas. Están a punto de rascar el fondo con la quilla, pero Sven consigue rectificar a tiempo

Cuando se están acercando al muelle, intuyen más que ven entre la bruma varias naves  varadas
junta a la orilla. ¿Varadas?. No, en construcción más bien. Su sorpresa no hace más que aumentar cuando ven que el grupo de guerreros que avanza hacia su barco por el muelle llevan franciscas y armaduras de tipo franco.

Y es que los francos se han apoderado de las tierras de Hrolf. Un noble llamado Marcomir gobierna ahora desde su salón en nombre del rey Meroveo. Los PJ se reúnen con Marcomir,  y tratan de convencerle de que deje a sus súbditos frisios emigrar a Deira. No esta muy por la labor, pero cuando los PJ le obsequian uno de sus colmillos de mamut, consiguen avanzar. Marcomir les enviara junto a un mensajero con el rey Meroveo para que le presenten a él su oferta. Mas el rey esta ahora mismo sitiando el puerto de Bolonia (la actual Boulogne).

Tras un corto viaje de cabotaje, los eothenbaum llegan ante Meroveo, rey de los francos salios, un hombre de unos treinta años, rubio, de ojos grises y con largos bigotes y barba. Y un detalle inquietante en sus manos, una membrana entre los dedos que recuerda los rumores sobre su origen.

El rey escucha los PJ, pero no parece muy impresionado. Es un monarca ambicioso, convencido de que tras la muerte de Atila ha llegado su momento, y ni las lisonjas ni las ofertas económicas lo conmueven. La moneda para comprar a Meroveo es el poder. Solo cuando Sven le revela una forma de deslizarse durante la noche en el puerto de la ciudad, el rey esta dispuesto a escuchar sus argumentos y permitir marchar a los frisios. En cuanto sus tropas capturan Bolonia, por supuesto.

Muchas son las tierras para poblar en el reino de Deira, y la labor de los PJ no ha terminado aún. Deben seguir viajando por Germanía, un territorio de limites cada vez mas desdibujados. El dique romano se ha derrumbado y los pujantes pueblos germánicos inundan el Imperio.  Nuestros héroes siguen su periplo dirigiéndose a un gran festival en honor de Seaxnet, hijo de Woden, epónimo de los sajones. La celebración tendrá lugar en el corazón de su territorio, no lejos de la ribera del Elba.

Cuando los PJ llegan al festival, ven que esté esta muy concurrido. Han venido gran cantidad de caudillos y notables,  las conversaciones entre los peregrinos oscilan entre  la alegría por la muerte de Atila, a la preocupación por la ambición del rey Meroveo. Muchos earls y thanes han venido al festival esperando que el dios les ilumine y les ayude a escoger el mejor camino para los suyos. También ha venido la Veleda,  que ha dejado su santuario en el Irminsul durante unos días. Y tambien esta aquí Octa, uno de los hijos de Hengist.

Los PJ tienen un gran éxito en el festival, pese a los intentos de Octa de sabotearlos hablando de la sanguinaria y lasciva Jorun, la reina negra de Deira. Muchos nobles sajones y hasta algunos anglos se entusiasman con la idea de viajar hacia la gran isla. Suficientes para repoblar toda Deira. Pero aun no es bastante para los ambiciosos Matatrolls.

Antes de su marcha, la Veleda les confía una profecía destinada a los oídos de la Reina:

“Cuando termine la Guerra de los Cuervos

y el Trono en la Montaña sea de Woden
  
los Hijos del Fresno podrán escoger otro camino,

y el oso no llegara a reinar”

Concluida su labor en el festival,  vuelven a su barco y descienden Elba abajo, en busca del Mar del Norte. Apenas diez millas rio abajo, una barrera de barcos les esta esperando.
Octa ha hablado con amigos de su padre y estos le han proporcionado naves y guerreros para vengar a Hengest.

Y sin embargo lo que parece ser el obstáculo principal es solo un señuelo. El verdadero peligro yace en el fondo del rió. Agarradas a la quilla de las cóncavas naves, aguardan las hijas del Elba.

Inhumanamente hermosas, despreocupadamente crueles, lascivas y caprichosas. Todo esto y más puede decirse de estos poderos espíritus feericos con unos toques de sangre divina. Un thulr aliado de Octa las ha invocado y comprado su colaboración a cambio de poder entretenerse con los apuestos guerreros de los barcos beorlingas antes de ahogarlos.

Pero los designios tortuosos de Octa se ven burlados por el poder de los hechiceros beorlingas. Hvit la völva presiente con su poder de videncia que la barrera es mas de lo que parece a simple vista, y Kjallak el thulr entra en trance para que su Fygga pueda ver como es esta parte del rio en el Otro Mundo.

Abre sus ojos y ve a las hermosas hijas del rió, desnudas y perfectas, con sus cabellos oscuros llenos de reflejos viridianos  y sus pieles rielando con brillos plateados. Y ellas la ven tambien a él, caprichosas y curiosas, su interés fluye de un objeto a otro, en este caso de los barcos al joven mago. ¿Quien es?, ¿que hace aquí?, ¿dejar pasar a los barcos que vienen de rió abajo? quizás, si el les da algo a cambio. Esperaban entretenimiento, quizás el pueda proporcionárselo....

Mientras en la superficie, la nave beorlinga cruza la linea de barcos entre grandes columnas de agua y las imprecaciones del frustrado Octa. Wulfrig le lanza un flechazo, pero su cota de malla le salva por poco. El agua, sin embargo, parece haber cobrado vida y querer llevarse el cuerpo yaciente de Kjallak. Marek hace todo lo posible por evitarlo, encomendándose a Dios y la Virgen cuando sus fuerzas no parecen suficientes. Consigue entonces triunfar, y abraza con alegría a Kjallak cuando vuelve a la vida, aunque extrañamente, éste no parece compartir su jubilo por su salvación.

De vuelta en el Mar del Norte, el Lagrimas de Freija, la nave de los PJ, y sus dos acompañantes, ponen proa hacia Rybe, la capital de los jutos. Allí son recibidos por el príncipe Hrolf, de infausta memoria para Marek, y son conducidos ante su padre, el rey Olaf. El rey de los jutos esta preocupado por los ataques que esta sufriendo por parte del rey danes, Froda Hafdanson, que ha ocupado el puerto de Aggesborg. Los Matatrolls se las ven y se las desean para convencerle de que deje a algunos de sus súbditos emigrar a Deira. Finalmente Sven recurre de nuevo a los "colmillos de troll" para persuadir al rey juto.

Y es un gran éxito. Las guerras con Dinamarca hacen que muchos en Jylland deseen partir en busca de un nuevo hogar y la Gran Isla parece el lugar adecuado.

Con los emigrantes conseguidos en Jylland, los Matatrolls han culminado su tarea con gran eficacia, en sus viajes y negociaciones han convencido a bastantes personas coma para recuperar las perdidas de las dos Deiras y repoblar Ebrauc y sus alrededores. Muchos se darían por satisfechos, pero no estos corazones intrépidos, dispuestos a viajar aún más lejos en busca de aún más súbditos para su reina y conseguir repoblar el valle alto del Ure, que los pictos despoblaron.

¿Donde ir ahora?.Dinamarca queda descartada. Allí reina Froda, usurpador y fratricida, que desterró a Sven el Navegante bajo pena de muerte. Solo queda entonces, poner vela hacia el sur de Scandia, al país de los Gautas.

viernes, 8 de mayo de 2015

Ladrones en el Templo

Paso a paso los eothenbaum se fueron internando en el templo hiperbóreo. El templo se había construido en la la ladera de una montaña y este hecho se reflejaba en las numerosas escaleras que comunicaban las diversas estancias. Cada una de estas habitaciones ofrecía maravillas cada vez mayores. Altorrelieves, bajorrelieves y frescos que relataban la historia, la vida y las practicas religiosas que se llevaron a cabo en este lugar en evos pasados.

En una gran sala con un gran estanque seco, los PJ encuentran pruebas de corrosión por agua de mar. ¿Prueba de que este lugar ha estado bajo el agua hasta hace poco?. Quien sabe.

Finalmente llegaron a una gran sala, que parecía ser el atrio del sancta sanctorum. Hvit tuvo entonces visiones de lo que ocurrió allí, visiones de terror, confusión,  de sacerdotes de cabeza afeitada trazando poderosos símbolos de poder en un desesperado intento de proteger el lugar de un mal terrible.

Mientras Hvit describe sus aterradoras visiones al resto de los eothenbaum, de entre las sombras surge una abominación, una masa palpitante llena de bocas, ojos y brazos, la plaga que destruyo el templo.


Un horror, un error de tiempos inmemoriales, despierto una vez más para atormentar las frágiles mentes de los mortales. Los beornlingas se aferran a la cordura y con la ayuda de sus armas mágicas y su valor consiguen acabar con el nauseabundo ser.

Tras el combate, la mirada de Hvit se vuelve hacia el lugar en que vio a los sacerdotes, y allí encuentra trazado un signo de antiguo poder, del que solo oyó hablar una vez entre susurros a su maestro:

Se trata de un poderoso símbolo de protección, que representa a seres increíblemente ancianos y poderosos, anteriores incluso al frió primordial del que nació el gigante Ymir, el primero de los seres vivientes.

Almas menos firmes dudarían y se darían la vuelta, pero los Eotenbaum están hechos de otra pasta. La de los héroes y los locos. Optan por continuar, ascendiendo por la señorial escalera de mármol que hay tras el gran sello de los Antiguos.

En lo alto de la escalera hay una gran sala con un altar en su centro, y alrededor en nichos de alabastro, armados con lanzas de mango de ébano y hojas de marfil con rubíes engastados, los cadáveres momificados de los sacerdotes del dios elefante, que enfurecidos con los profanadores, se despiertan de su sueño milenario para castigarlos. En la oscuridad sus ojos brillan de un amarillo enfermizo y los rubíes de sus lanzas con rojo fuego.

Las lanzas encantadas de los hiperbóreos muerden profundamente, pero los beorlingas levantan un muro de escudos con el que desvían sus peores ataques, el resto, los detienen las armaduras y los escudos, si bien algunas quedan maltrechas por los golpes de las lanzas. Los eotenbaum tienen una táctica ya forjada en numerosos combates. Los especialistas en defensa como Marek y Sven  forman un solido muro contra los embates de las momias, mientras que la feroz Rowenn, con su enorme montante forjado y encantado por los nibelungos, las ataca con saña. Las momias tratan de concentrar sus ataques contra la feroz amazona, pero su armadura y su piel endurecida por la sangre de Smitgis la protege de todo daño.

Finalmente, tras dura brega, las momias quedan despezadas a los pies de los héroes sajones y estos pueden por fin penetrar en el sancta sanctorum. Allí, en un trono de alabastro verde, yace la momia de un ser al que unos llamarían dios y otros monstruo o troll,

De más de nueve pies de alto, con piel grisácea y apergaminada,cabeza de elefante y cuerpo de hombre, descansa el cadáver del ser que fue adorado en este lugar en pasados eones. En sus manos, una enorme hoja curvada de bronce, mayor de la que podría portar hombre o mujer alguno.
Los codiciosos profanadores pierden poco tiempo contemplando el trono y su ocupante, sus mentes están llenas de visiones de joyas y oro. Encuentran un comportamiento secreto bajo el trono y se precipitan ansiosos escaleras abajo. Allí encuentran una fortuna: más de cincuenta colmillos de marfil, algunos de mas de seis pies de largo.

Sin embargo la codicia les ha cegado y dejado vulnerables. Mientras admiraban su botín, el dios ha despertado y  los ataca con su larga hoja aprovechando que se hallan en una posición de desventaja, escaleras abajo. Siete de los marineros pagan con su vida la imprudencia de los PJ, pero al final, tambien el poderoso titan es vencido, y su no-vida extinguida. Se hace para siempre el silencio en el templo hiperbóreo, mientras los sajones se llevan las ofrendas al dios a sus barcos.


EPILOGO

O quizas no. Por la noche, Hvit la wicca abandona en secreto las cóncavas naves y se arrastra hasta la cámara oculta, en busca de lo que sus presagios le han anunciado: una gran fuente de conocimiento arcano. Con gran tesón y pericia busca en la cámara que sus rapaces compañeros han dejado desierta, hasta encontrar una trampilla oculta, que abre una hornacina en la que descansa un libro de tapas de piel negra y guardas de hierro. Una cerradura lo mantiene cerrado, pero la llave esta colocada en la misma..

Hvit abre el libro sin dudar y pasa impaciente sus paginas de pergamino de extraño tacto, pero los garabatos que las cubren no significan nada para ella. Entonces, una voz sin cuerpo le susurra desde la oscuridad sin palabras, prometiendo rebelarle los secretos del grimorio. Hvit, sin dudar un instante, accede, ansiosa del conocimiento oculto y prohibido del Libro.