domingo, 5 de enero de 2014

La Ira de la Tierra I - Cronica

Llega el invierno, marcada por la gran festividad de Yule. En el gran salón de los beornlingas se apilan bandejas llenas hasta rebosar de carne asada de cerdo y de buey. Se brinda con sidra, hidromiel, e incluso algo de vino traido de la Galia.

El earl Hlothere y su heredera Jorun brindan por la salud del clan, y el verraco de Freyr circula por toda la mesa para que todos realicen en voz alta sus propósitos para el nuevo año, ya que los juramentos hechos en esta fecha son los mas solemnes de todos. Después el earl y su comitiva dejan el gran salón y van de cada en casa compartiendo libaciones rituales, y por ultimo todo el pueblo marcha hacia el Irminsul, el pilar sagrado para bendecirlo bañándolo con vino galo y colocando pasteles en sus ramas, para conseguir abundancia en el nuevo año.

Oswulf el Bersek vuelve tras
una larga ausencia
Mientras tiene lugar esta ultima ceremonia, de repente se oye un grito, y en el circulo alrededor del pilar se abre un sendero por el que llega tambaleándose un pequeño de ocho años cubierto de sangre de pies a cabeza.

El niño procede de una granja ubicada a cinco millas del asentamiento principal. El propietario y su
esposa dejaron allí a sus hijos y a cuatro esclavos mientras acudían a la fiesta de Yule. Jorun reúne a los matatrolls y a la luz de las antorchas se dirigen hacia a ese lugar, donde les espera el horror.

En una noche fría y nublada, sin luna, los PJ deben actuar con suma cautela. En la oscuridad, Wulfrig y Rowenn, que se han adelantado para explorar, ver a algún animal alimentándose de un cadáver. El animal los percibe y trata de atacarlos, de cerca parece un jabalí, al que consigue matar, luego pueden examinar lo que estaba comiendo y Rowenn vomita al ver que se trata de uno de los esclavos de la granja, con un enorme agujero en el vientre, de donde el animal ha sacado vísceras y carne.

Tras este espeluznante hallazgo los matatrolls proceden con suma cautela, bailando un baile siniestro en la oscuridad con los jabalíes que han atacado la granja, entre las tapias y edificios de la granja, burlando por poco a la muerte mas de una vez. Esta claro que no son bestias normales, devoran carne de hombres y animales. Los PJ no se atreven a encender luz alguna y andan a tientas a la oscuridad.

  Finalmente, los jabalíes, guiados por un macho enorme del tamaño de un pony, cargan contra Oswulf y el Berserk y Marek el Cristiano pero resultan no ser enemigos a la altura y consiguen vencerlos, salvo el líder, que huye al bosque, desapareciendo entre los arboles. Cuando registran la granja descubren que los jabalíes han montando a las cerdas y deciden matarlas y quemarlas por si acosa.  Todos los demás seres vivos de la granja, humanos o animales, han muerto y han sido devorados total o parcialmente.

¿Que son estas bestias antinaturales?. Tras ver que su pelaje es de color rojo, los PJ recuerdan una antigua leyenda britana sobre unas bestias terribles, procedentes del Otro Mundo, que la tierra iracunda enviaba contra los humanos: Los Torc Fuilteach, los Puercos Ensangrentados, unos cerdos sanguinarios que solo comen carne, preferiblemente humana.

Enhorabuena Wulfric
El resto del invierno, estas criaturas atacan a todos los sajones, jutos y frisios de Kent, ya en las tierras de los beorlingas y los finnesdreng, ya en las de los seguidores de Hengist.

Solo otra cosa digna de mención ocurre durante este invierno de sangre. Una fria mañana de febrero, un amodorrado Wulfric el explorador (ya no le llaman el lacustre), es despertado por su madre, que le pregunta, sin ni siquiera haberle dado los buenos días, si no tiene nada que contarle. Un estupefacto Wulfric le dice que no. Entonces su madre le diga que le siga hasta el hogar, y alli le enseña a un hermoso bebe de rizos rubios con orejas terminadas en punta...