domingo, 12 de octubre de 2014

La Cronica Sajona: En el Borde del Paramo

Año 454 Despues de Cristo:

Tras los dos años de guerras y traiciones cubiertos en la anterior entrada, dejamos a los beorlingas y sus aliados sajones asentados en las tierras costeras del reino de Ebrauc, que han rebautizado como Deira.



Ahora mismo hay dos reinos de Deira. Al sur esta el reino de Dera Wudu, el Bosque de Deira, con el rey Aelle Cymenson al frente. Al norte esta el Deira Feld, la llanura de Deira, el reino de los beornlingas con nuestra querida reina Jorun al frente.

Son sobre todo dos asuntos los que ocupan la mente de los PJ. En primer lugar, con la primavera se acerca el momento de celebrar la boda entre los dos reyes. Recordemos que en medio de las luchas de los dos últimos años, los pueblos germánicos de Britania (anglos, sajones,etc...), han sufrido terriblemente por las luchas intestinas y las derrotas a manos de los britanos. Solo el reino de Deira permanece como única cabeza de puente de los pueblos germánicos.

Única.... bueno, en realidad no, en la pequeña isla de Thanet, una grupo de heridos, mujeres y niños se agolpa, dejados atrás en la retirada de los guerreros de las tierras de Soutseaxxa y Kent de vuelta al continente. Se espera que en cuanto llegue la primavera, el ejercito de Vortigern descienda por el Tamesis desde Londinium rumbo a Thanet para saldar cuentas. Esto es, para robar,matar,violar y esclavizar.
El rey Aelle, prometido de Jorun

En el salón de Jorun en Fieulac, su nueva capital en la costa del Mar del Norte, los dos soberanos de Deira se reúnen para planificar como llevar a cabo un rescate de emergencia de todos los jutos y sajones de Thanet.

El joven rey Aelle de la misma de edad que Jorun, es  tambien carismático y atractivo. Se ha preocupado de conocer a los allegados de su prometida, no solo sus nombres, sino tambien su fama y sus capacidades. Así por ejemplo hace que Wulfrig el Lacustre le prometa que en cuanto llegue la temporada irán a cazar patos y garzas a los extenso pantanos del sur, que Wulfric el escaldo prepara una pieza espacial para la boda, etc...

Kjallak el thurl  presiente que el Padre de la Victoria sonríe al joven rey y le aguardan grandes cosas en el futuro.

Como los asiduos a este blog imaginaresis,  a Marek  este chico de oro no le hace ninguna gracia. Marek ha vuelto a Jesús tras su crises de fe de hace unos años, y sigue pensando que todos los hombres de Midgard son indignos de Jorun. Salvo él mismo, por supuesto.

El joven y viril Aelle intenta hacer algunos avances con su prometida, pero Jorun se las arregla para mantenerle a raya y Aelle debe desfogarse con vigorosos ejercicios matutinos.

Finalmente las naves sajonas  zarpan, y gracias a la hábil planificación consiguen llegar a Thanet navegando por alta mar. De esta forma evintan ser divisados desde las defensas de la Costa Sajona, y consiguen evacuar a todos los refugiados sin ser vistos por los guardacostas britanos e infringiendo una derrota a Vortigern, muy necesaria para la moral de los hijos de Woden.

Sin embargo las celebraciones deberán esperar. Cuando vuelven a Fieulac, los matatrolls reciben preocupantes noticias. Un enemigo desconocido, salido de la nada, ha atacado la población de Hageneise, en el limite del sombrío Paramo del Norte.

Con ansia de aventuras tras tantos meses de preparativos y politiqueos, y con la temeridad insuflada por su reciente hazaña, los matatrolls  toman el asunto en sus propias manos y se echan a la carretera como antaño. Tras un día de viaje despues, cuando están a punto de llegar a Hageneise, en lo alto de una loma ven a una joven rubia con un bebe en brazos, que corre hacia ellos y es perseguida por cuatro dementes, que corren desnudos a cuatro patas y se adornan con pieles de perro, tras ellos caminan un hombre y una mujer cubiertos solo por pinturas azules en formas de espiral y pellizas de cabras que incluyen los cuernos.

Ansiando ver fluir el agua de la batalla, Rhowen se arroja a la feroz brega, partiendo en dos a uno de los seres perrunos de un solo golpe con el acero forjado por los enanos. El siguiente en verter sangre es Marek Akkason que  hiere a otro de los seres perrunos. Kjallak azuza a su lobo contra las fieras, mientras el mismo se transforma en uno de estos animales. Jorun y Wulfrig sacan sus arcos mientras tratan de tomar la medida a sus enemigos.

El hombre y la mujer pintados empiezan a hacer gestos y pronunciar palabras de poder, a sus ordenes de la tierra salen gruesas enredaderas y raíces que envuelven a Marek y Rhowen, apresandoles y tratando de dejarles indefensos. Con otro conjuro de magia negra, los hechiceros se transforman en dos seres enormes y brutales, una mezcla blasfema de oso y cabra, con un pelaje negro como la noche, y empiezan a cargar colina abajo, con los dos guerreros maniatados como objetivo.

Presos de las enredaderas embrujadas como victimas para el sacrificio, los dos guerreros tienen como prioridad liberarse. Rowen no consigue hacerlo por su propia mano, pero Wulfrig la  libera con varios tajos diestros. Marek  en cambio, logra escapar recurriendo a la ayuda divina para que una luz de insoportable blancura surja de sus manos y convierta a las diabólicas parras en cenizas.

Una suerte para ellos, por que el impacto de las diabólicas bestias cargando montaña abajo e impactan terriblemente, saltan eslabones de cota de malla y tablas de escudos  el combate se desata.

Los poderes mágicos de los beornlingas entran en acción para ayudar en la salvaje pelea a los poderosos guerreros de los beornlingas. Kjallak entra en el plano espiritual y en ese grisáceo reino ve que unos tentáculos de oscuridad se conectan con las dos monstruosidades. Concentra su poder en forma de una enorme hacha de acero incandescente, y la blande contra los tentáculos, que quedan seccionas. Cortados los tentáculos, las criaturas parecen confundidas, sin embargo Kjallak debe seguir luchando, ya que los tentáculos siguen vivos y tratan de recuperar el contacto con los dos hechiceros.

Wulfrig Finnson, el skald, usa el poder de su voz, su galdr, para controlar a una de las bestias, quebrando su voluntad y dejándola aturdida y a la defensiva.

Recuperados pues los dos poderosos espadas de los beorlingas, despachan con rapidez a sus enemigos. Rowen abre el vientre de uno de los seres y sus entrañas se derraman en el suelo. Marek hiere tambien al otro engendro, mientras aguanta el solo el ataque de los seres perrunos El lobo de Kjallak y las flechas de Jorun consiguen despachar a estas fieras y Marek consigue acabar con su engendro. El que queda trata de huir arrastrando las tripas, pero consiguen alcanzarle y despacharle tambien.

 Al caer muertos, las dos abominaciones vuelven a ser  solo un hombre y una mujer.  La joven rubia a la que han rescatado rompe en lagrimas, hablando de demoníacos hombres cabra y hombres perro salidos del paramo, que han saqueado el pueblo y se llevan a la gente.

Los Matatrols apresuran el paso y coronan la cima, desde ella, una vez cuerpo a tierra, ven un panorama sobrecogedor. La aldea ha sido saqueada, los hombres cabra rezagados están soltando el ganado y realizando algún macabro ritual frente a un montón de cuerpos. Alguna clase de sacerdote esta trazando un complejo glifo con un polvo de color rojo oxido. Un hombre cabra le trae a un pobre desgraciado al que cortan el cuelo sobre el glifo. Ante los atónitos ojos de los PJ, la sangre caída empieza a fluir por si misma y seguir sin desviarse las lineas del glifo.

Por inquietante que resulte este hecho, palidece ante otro. Entre los pocos ocupantes que quedan entre las cabañas de Hageneise, resalta un extraño ser que parece ser en principio un hombre cabra especialmente fornido, pero tras una segunda mirada se revela como otra abominación, una especie de cabra bípeda, enorme testa con tres cuernos asimétricos, y como remate una enorme pezuña forrada de hierro.
Hasta aquí por hoy...