lunes, 14 de abril de 2014

Las ruinas de Finnsburg

Muchos señores se pusieron de pie, cubiertos de oro. Se ciñeron la espada. A la puerta se acercaron nobles guerreros. Sigeferth y Eaha desnudaron los aceros y en la otra puerta Ordlaf y Guthlaf y el propio Hengest lo siguió.

El Fragmento de Finnsburg
Tras llegar a las costas de Frisia, y a petición de Wulfrig, los dos navíos se embarrancan en una solitaria playa, en las tierras que fueron de Finn señor de Frisia.  El panorama es desolador, tierras abandonadas y granjas quemadas doquiera se posan los ojos. Finalmente hallan a un pastor, una criatura asustadiza, cubierta de pieles de cabra sin curtir.

Todo el mundo se lo estaba pasando bien,
pero entonces Hengist....
"Cuando Hengest y sus jutos mataron al rey a traición y quemaron Finnsburg, la tierra quedo sin defensa, y Meroveo, el rey de los francos, ataco nuestras tierras, matando a muchos y vendiendo a los demás como esclavos  a los romanos. Ahora esta es una tierra maldita y abandonada, donde nadie se atreve a sembrar la tierra y los pocos que quedamos vivimos del pastoreo. Dicen que el espíritu del rey Finn aún se aparece por las noches entre las cenizas de sus salones".

Wulfrig, más sediento de venganza que nunca, encabeza el camino hacia la colina donde se alzo Finssburg. Los recuerdos del hogar de su infancia se mezclan con los relatos que ha oído de la muerte de su padre, el hacha del traidor Hengist hundiéndose en su espalda, y sus lobos jutos asesinando a sus seguidores a traición en medio de un banquete.
Finalmente llegan al lugar, una colina baja, coronada por las ruinas del Gran Salon de Finn. Maderas quemadas apiladas unas sobre otros, una chamuscada burla del palacio lleno de luz y vida de la infancia de Wulfrig. Cuando tratan de ascender, Thorlot la curandera grita de dolor y la sangre fluye de sus ojos y sus fosas nasales. Este es un lugar maldito, proclama, un dominio de Woden y la muerte. Ella no pondrá pie en la colina.
Sin embargo, el aura de muerte no afecta tanto a los demás. Rebuscan entre las maderas quemadas ,reuniendo los huesos de los muertos para darles reposo. Sin embargo, Kjallak, que sabe que hay poder en los huesos de reyes y hechiceros, es el primero en encontrar el esqueleto de Finn. Se apodera de su calavera y la sustituye por otra, y solo entonces proclama haber encontrado el esqueleto del rey. 
Wulfrig sospecha que algo no va bien, pero aún no sabe que, pero a partir de esa noche, el espectro de su padre empieza a aparecersele, pidiendo venganza y castigo para el Profanador.

Sin nada mas que hacer, los jugadores se dirigen al este, hacia la tierra de los Anglos, para encontrarse con el rey Saegulf y con Horsa. En el asentamiento de Saegulf les dan un gran recibimiento, el rey esta preparado para la guerra y la venganza, pero para sorpresa de Jorun y los eotenbanum, su objetivo no es Hengest, sino el rey Mor de Ebrauc, que primero contrato y luego expulso al padre de Saegulf y sus anglos. 

Una vez pasado el susto inicial, Horsa le explica a Jorun que Saegulf les ayudara, pero que también deben ayudarle a él. Solo les queda convencerle de que el orden mas apropiado es atacar primero a Hengest y su aliado Cymen...
"
"Veo a la niña que conoci,
ahora convertida en reina"
Pero de momento es mejor olvidar por una noche los problemas y disfrutar de la vida, de la bebida y de la comida, y de otras cosas... El licor y el calor del verano desata las inhibiciones, y Horsa, que ya lleva viudo un par de años, consigue seducir a la joven Jorun para que pase una noche entre sus brazos...

El día siguiente, el rey anglo les informa de que solo queda una ultima cosa que hacer antes de marchar a la guerra. Deben remontar el Elba para llegar a las Rocas Sagradas del Extersteine y el fresno sagrado Irminsul, y pedir a los dioses que bendigan su viaje. 

El Extersteine, el Irminsul, estos nombres están grabados en el corazón de Jorun. Fue a los pies del árbol sagrado donde la Veleda, la gran profetisa, le predijo al earl Hlothere que su hija le sucedería y que seria una gran líder.
La comitiva del rey Saegulf, los Pj llegan al lugar sagrado al atardecer, cerda del Solsticio de Invierno. El lugar esta lleno de peregrinos, incluyendo varios reyes. Estos son tiempos turbulentos. Se dice que Atila se ha repuesto de su revés del año pasado y todos temen su ira.

El Extersteine y sus rocas han estado consagrados a los dioses desde tiempo inmemorial. De la roca consagrada a Donar, cuelgan las armaduras de los oficiales de Varo, vencidos por Ermenemer, (Arminio). Y de la consagrada a Woden... cuelga una zarpa enorme y escamosas, con garras largas y afiladas como espadas. Dicen que es la garra de Fafnir, dejada aquí como trofeo por Sigfrido.
Ante la roca del dios del trueno los reyes anglos y sajones sacrifican un buey y reciben buenos augurios de los sacerdotes. El viento soplara a su favor y les llevaran a las playas bretonas.

A poco mas de media millas de las Rocas Sagradas, se alza el gran fresno Irminsul, el  Árbol de la Vida. La Vele  La sacerdotisa, que vive junto al tronco del Gran Arbol, custodiada por una guardia de Doncellas del Escudo. La profetisa, le habla a Jorun de su futuro. Que se cuide del Dios del Madero, que solo tolera a las mujeres como virgenes y madres. Y que se cuide del romano de ojos negros. Entonces grita y se derrumba, mientras habla del Hijo que llega coronado de fuego para vengarse del Padre.

Jorun vuelve al Exterseine y se encuentra que todos los notables se han reunido formando un circulo. Teodomiro, el rey de los godos del Este (ostrogodos), esta hablando en nombre de su señor, Atila, conminando a todos para que aprovechen esta ultima oportunidad de unirse al rey de los hunos, o afrontar su cólera, cuando vuelva a ponerse en marcha el año que viene.

Jorun, repleta de confianza (¿o quizás sea hubris?) se enfrenta al rey godo y convence a los que no se han doblado antes ante Atila, como los francos, para que sigan firmes frente a Atila , que es un salvaje y un destructor, y que nadie esta seguro mientras este viva. Sus palabras hilan un discurso claro y conmovedor que despierta clamores entre los peregrinos y entierran los argumentos de Teodomiro en una lluvia de improperios.

En la celebración que sigue, pocos se fijan en el rastro de fuego que empieza a dibujarse en el horizonte oriental.....

Nota del Autor: unas cuantas aclaraciones. El Exterseine es un monumento natural real que existe en Alemania, sin embargo no esta demostrado su uso como lugar sagrado por los paganos germanos, pero el nacionalismo aleman del siglo XIX quiso verlo así y decidió también (sin prueba alguna) que en este lugar Arminio el querusco conmemoro su victoria sobre las legiones de Varo sacrificando a los oficiales romanos en honor de Donnar. La cosa seria poco mas que una anécdota, ,si el nazismo no hubiera utilizado esta historia y este lugar para sus propios fines propagandísticos....

La lucha de Finnsburg aparece en dos obras de la literatura sajona: El fragmento de Finnsburg y el Beowulf.

Veleda es una sacerdotisa germana de la que nos habla Tacito. Aqui he supuesto que Veleda es un titulo y no un nombre propio, por eso hay una Veleda casi cuatrocientos años despues de la que nos habla Tacito.