jueves, 18 de julio de 2013

El Acero del Rin

Dos semanas después de que los Matatrolls volvieran de Londinium, llega Hengist y su comitiva con nuevas trascendentales. Rowenn, la hija de Hengist, no la Matatrolls, se ha casado finalmente con Vortigern. Aprovechando el viaje de bodas, Hengist lanzo un ataque frontal y por sorpresa contra la Torre Blanca.

Aunque la sorpresa fue muy relativa, ya que las cultistas de las Morrigan parecían estar esperando el ataque. Mas de 120 guerreros han perecido en el ataque, y ademas Hereluf, la volva de Hengest, consumida como una antorcha por un fuego aparecido de la nada. Pero la Dama del Lago y su gente escaparon, llevandose cualquier cosa que guardaran en la torre. Ademas de los muertos, tambein hay muchos heridos, uno de los cuales es Eomer. Caído en lo mas duro del combate, salvo la vida gracias a la ayuda del obispo Afranio y sus seguidores, que abrieron las puertas de la catedral de Londinium a los sajones heridos.

Hengist proclama que este sacrificio ha sido necesario para acabar con el Encantamiento, el que impide la llegada a Britania de nuevas oleadas de sajones. Sin embargo la gente no parece muy convencida y cree que los guerreros han muerto por culpa de la ambición y la precipitación del rey. Incluso su ahora recuperado hermano Horsa se lo reprocha en privado.

Los beornlingas, espoleados por Jorun, envían un barco para comprobar que es verdad lo que Hengist dice y ya se puede surcar el mar libremente. El barco vuelve un par de semanas después con noticias impactantes: Atila ha sido derrotado.

Viviana en Combate
Contra todo pronostico, el gran ejercito del rey de los hunos ha mordido el polvo frente al abigarrado ejercito de bárbaros y romanos del general Aecio, en la gran batalla de los Campos Catalaunicos. Este acontecimiento inesperado abre sin duda un horizonte de incertidumbre, y los que sepan aprovechar el momento cosecharan grandes beneficios.

Los Matatrolls se ponen al frente de una expedición comercial, encabezada por el buque Lagrimas de Freya, siguiendo las ordenes de Hlothere. El earl cree que es el mejor momento para utilizar las reservas de grano del clan, vendiendolas en la ribera de Rin a cambio de armas y armaduras saqueadas en la gran batalla.

La expedición marcha al continente y hace su primera parada en el poblado de un clan frisón, para enterarse de como esta la situación y alcanzar algunos acuerdos comerciales, el earl frisón, Hrolf, esta deseando librarse de algunos de sus súbditos, a los que no puede dar de comer con sus menguadas reservas. Finalmente acuerdan que a la vuelta de los Matatrolls dejaran que un par de barcos repletos de guerreros frisones se unan a ellos camino de la gran isla.

Guerreros Francos
Los Matatrolls empiezan a remontar el Rin, deteniéndose primero contra su voluntad en Xanten, el reino del héroe Sigfrido, muerto hace veinte años. Xanten esta ahora gobernado por Klotar, un reyezuelo franco que los agasaja y les presiona hasta conseguir que le vendan el cargamento de grano de uno de sus barcos.  Jorun cede por que no quiere problemas con alguien cuyo territorio quizas tenga que cruzar a menudo. Ademas todo el mundo sabe que Sigmund, el padre de Sigfrido, murió a manos de un par de reyes gemelos sajones, Thorkrim y Thorkills, y quiere ayudar a quitar cualquier mala sangre que haya quedado de aquel suceso.

Superado este obstáculo, los sajones por fin llegan a la meta original de su viaje, Colonia Agripina, que empieza a ser conocida como Köln. La ciudad, en plena decadencia, parece haber recuperado la
pujanza de antaño. No solo esta llena de gente, sino que alrededor de sus murallas se ha levantado una gran ciudad de tiendas, donde se vende el fruto de la victoria: armas, armaduras, y por supuesto, esclavos. Los pj consiguen un magnifico precio por su ultima carga de grano, mientras se mueven por improvisados mercadillos tratando de conseguir gangas para ellos mismos. Aunque es cierto que se esta vendiendo magníficas armaduras, obras maestras de artesanía, a precios muy bajos, aún así siguen por encima de las posibilidades de los PJ.
Colonia en su momento algido

Hasta aquí nuestra ultima sesión, ahora tendremos un parón veraniego, ya veremos de cuanto tiempo.